EL MUNDO DEL 1X2
     
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EL MUNDO DEL 1X2 | ELEMENTOS QUINIELISTICOS | GRUPO DE INVERSION
 
EL MUNDO DEL 1X2
   
 
Todo sobre quinielas e inversiones.
El mundo del fútbol genera una serie de actividades paralelas, entre las que se encuentra la popular “ quiniela futbolística”, basada en los resultados de los partidos. La quiniela nace el año 1946 con unos pocos partidos para pasar en poco tiempo a la fase “histórica” de 14 partidos que se prolonga hasta la temporada 88/89, en que el organismo rector añade el partido nº 15, los premios de 11 y el BOTE acumulativo, MODIFICACIONES DECISIVAS QUE SE MANTIENEN HASTA LA ACTUALIDAD.
Hasta la temporada 88/89, en que sólo había 14 partidos, los premios, sin ser bajos, eran más modestos que en la actualidad, ya que hoy día no es raro ver un bote acumulado de 500 millones, e incluso más. A raíz de estas circunstancia, la recaudación ha experimentado un empuje importante, amenazada durante unos años por la también popular LOTO, que nació en la década de los 80. De manera que actualmente la quiniela disfruta de una buena salud, proliferando de nuevo las peñas, y los clubes de inversión, e incluso inversores privados.
Actualmente, existen en España unas cuantas peñas importantes, que invierten más de un millón de pesetas por jornada, incluso existen algunas que pasan de 30 millones de pesetas por jornada, pero el éxito que obtienen es muy desigual. Es verdad que muchas veces obtienen un premio importante, el problema que tienen radica en la FALTA DE REGULARIDAD para la obtención de esos premios. El sistema OMEGA, de creación propia después de varios años de estudios y recopilación de datos, viene a resolver esa deficiencia, ofreciendo una rentabilidad y una regularidad extraordinarias, difíciles de igualar. En los anexos puede comprobarse cómo el sistema obtiene varios quinces únicos en toda España, algunos INCLUSO con BOTE ACUMULADO.
LA INVERSIÓN EN QUINIELAS

Las peñas quinielísticas funcionan desde hace mucho tiempo, y actualmente algunas lo hacen como una forma de inversión alternativa, con la ventaja añadida de que los beneficios no tributan, es decir, es una inversión cuyos rendimientos están LIBRES DE IMPUESTOS. No era corriente hasta hace muy pocos años considerar a la quiniela como una inversión, sin embargo en la actualidad podemos decir que es así. Disponiendo de un capital inicial, y gestionando el mismo con un SISTEMA INVERSOR ADECUADO, es posible obtener altas rentabilidades, muy superiores a cualquier inversión conocida, y con un riesgo mínimo, RIESGO MUY INFERIOR, POR EJEMPLO, AL QUE REPRESENTA INVERTIR EN BOLSA DE VALORES. Si es difícil encontrar dinero que invierta en Peñas de Quinielas, podemos decir que se debe a la falta de sistemas adecuados para rentabilizar esa inversión y ofrecer una REGULARIDAD ACEPTABLE.
El sistema OMEGA, que aquí presento, RESPONDE A ESTAS EXIGENCIAS PLENAMENTE, no sólo en lo que respecta a la RENTABILIDAD, sino también en lo relativo a la REGULARIDAD, CAPITAL INICIAL MÍNIMO y RIESGOS PRÁCTICAMENTE NULOS. La rentabilidad es posible situarla alrededor del 200 – 400 %, como media, anualmente, pudiendo llegar incluso a más del 1.000 %.
CONCEPTOS GENERALES

Ahora trataré de explicar con cierto detalle el sistema utilizado. La quiniela no es más que un sistema combinatorio, como puede ser la música, el ajedrez o los dados. POR TANTO ES POSIBLE ESTUDIARLA TENIENDO EN CUENTA SOLAMENTE SUS ASPECTOS ESTADÍSTICOS Y COMBINATORIOS. Y de la misma manera que fue posible construir un programa capaz de derrotar al campeón mundial de ajedrez, también es posible realizar programas de quinielas capaces de obtener altísimos rendimientos. De hecho ya están en el mercado. Lo difícil es utilizarlos, no sólo porque se desconoce casi todo de ellos, sino también porque es preciso tener cantidades de dinero importantes para poder poner en práctica sus propiedades. Bien, yo he realizado durante varios años pruebas de combinaciones basadas en tales programas, llegando a obtener unos resultados espectaculares, debido sobre todo al estudio de factores estadísticos que también se dan en la quiniela de fútbol (aunque sin olvidar por ello los aspectos lógicos). Vamos a considerar de forma elemental los aspectos combinatorios y estadísticos de las columnas quinielísticas:

Como sabemos, los tres posibles resultados de un partido de fútbol son la victoria del equipo local (el uno), el empate (la equis) o la victoria del equipo visitante (el dos). Para un partido, sólo hay estas tres posibilidades.

Para dos partidos ya hay nueve posibilidades: para cada resultado del primer partido hay 3 posibles resultados del segundo partido (3 x 3 = 9).

Considerando tres partidos, las posibilidades combinatorias se amplían a 27, resultado de multiplicar por 3 nuevamente (9 x 3 = 27). Y así seguiríamos hasta completar los quince partidos, en que las posibilidades crecen hasta la cifra bastante generosa de 14.348.907 de posibilidades (es decir, más de 14 millones de columnas distintas).

Sin embargo, muchas de esas posibilidades son meramente nominales, es muy difícil que se den en la práctica. Por ejemplo, es extremadamente difícil que salgan 15 doses, es decir, que los quince equipos visitantes ganen a la vez. De hecho, nunca en la historia de las quinielas han salido quince doses. Tampoco han salido 15 unos, o 15 equis. Es como si tiráramos un dado de tres caras (el uno, la equis y el dos) quince veces y nos salieran quince unos seguidos. Es extremadamente difícil. De manera que podemos eliminar esas columnas todas las semanas.
Si consideramos este tipo de columnas tan difíciles de salir, nos daremos cuenta enseguida que las posibilidades reales se reducen en una amplia proporción. De hecho, en una primera aproximación, si eliminamos la mitad de columnas, unos siete millones, mediante un filtro adecuado, y sólo nos quedamos con la otra mitad, no vamos a perder la mitad de las posibilidades de premios, sino sólo un 10 % aprox. Por tanto, ES POSIBLE UTILIZAR LA HERRAMIENTA MATEMÁTICA DEL CÁLCULO DE PROBABILIDADES para seleccionar las columnas de cada jornada, llegando a resultados extraordinariamente positivos.

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EL SISTEMA OMEGA
Ahora daré datos del sistema que utilizo, obtenidos al tabular los resultados conseguidos hasta el momento presente, teniendo en cuenta las simulaciones de las temporadas 93-94, 94-95 y 95-96, 00-01, 01-02 y de las efectivamente invertidas 96-97 y 02-03, convirtiéndose, de este modo, en el único sistema que obtiene resultados positivos en ¡¡TODAS LAS TEMPORADAS !!. La peña de Eduardo Tobella, de Barcelona, le seguiría en el ranking, con beneficios en 13 temporadas de un total de 18 (aunque con la importante diferencia de que SE PUEDEN ENCONTRAR TRAMOS de 15 jornadas en las que la peña se descapitalizaría, incluso a pesar de obtener rentabilidad positiva en el conjunto de ese año).
Sabemos que el total de columnas posibles es de 14.348.907 (resultado de multiplicar 3 posibles resultados de cada partido por sí mismos quince veces, calculados como variaciones de tres elementos tomados de quince en quince). Y sabemos que hay un número considerable de esas columnas que no van a salir nunca, de la misma manera que sabemos que si tiramos un dado cien veces, es prácticamente imposible que salga cien veces un mismo número, el cuatro, por ejemplo.

aunque no es imposible, también es muy difícil que salga cinco veces seguidas el cuatro, etc, etc. Las posibilidades combinatorias están restringidas al cálculo probabilístico y obedecen leyes naturales. Así pues, si aplicamos estos conceptos probabilísticos y eliminamos las columnas “inútiles”, aquellas que casi no salen nunca, obtenemos unos interesantes resultados. Veamos una TABLA SOBRE LA RELACIÓN ENTRE COLUMNAS UTILIZADAS Y OBTENCIÓN DE PREMIOS.

100 % col -> 100 % PREMIOS (PERDIDAS DE DINERO)
50 % >> -> 90 % >> >> ( >> >> )
10 % >> -> 80 % >> >> ( >> >> )
5 % >> -> 60 % >> >> (EQUILIBRIO FINANCIERO)
1 % >> -> 20 % >> >> (GANANCIAS DE DINERO)

La tabla la podemos interpretar de la siguiente forma:

- Si empleásemos cada semana el 100 % de las columnas (por tanto, todas ellas, las 14 millones y pico), lógicamente obtendríamos el 100 % de los premios de quince. Sin embargo entraríamos en pérdidas considerables de dinero, porque LOS PREMIOS SERÍAN MUY INFERIORES AL GASTO REALIZADO. Esto corresponde a la primera línea de la tabla anterior. Es decir, que si obtuviésemos cada semana los quince aciertos, en realidad estaríamos perdiendo mucho dinero.

- Así pues, debemos hacer reducciones del número de columnas PARA OBTENER UN GASTO ACEPTABLE, lo que logramos con los programas informáticos. Por ejemplo, si eliminamos la mitad de las columnas, estamos eliminando sólo el 10% de la posibilidad de premios (véase la segunda línea de la tabla anterior), lo que nos da una idea en el sentido de que todas las columnas en realidad no son iguales, “NO VALEN LO MISMO”. En esto hay una sustancial diferencia con la lotería, en la que todos los números son igualmente probables de salir, y por tanto valen igual (usted paga lo mismo por un número que por otro, en cambio, en quinielas, usted paga “MUCHO MENOS” POR COLUMNAS CON MÁS PROBABILIDAD). Es fácil darse cuenta que LA CLAVE CONSISTE EN ELIMINAR LAS COLUMNAS CON MENOS PROBABILIDAD, DE ESA MANERA SE OPTIMIZA LA INVERSION.

- Si consideramos, por último (ya en la última línea), el 1 % del total de columnas posibles, cabría pensar que los premios obtenidos deberían estar también en torno al 1 %, para mantener la proporción (esto sería lo lógico, estadísticamente hablando, como sucede por ejemplo en la lotería). Sin embargo, no es así por la razón que hemos dado: muchas de las columnas son tan inútiles (o dicho de otra manera: “es tan poco probable de que realmente salgan”) que su eliminación no corre paralela con la baja en la obtención de premios.

- Cualquiera puede hacer una reducción hasta el 5 % de las columnas (unas 700.000), basta utilizar los programas a un nivel elemental. El problema comienza a partir de ese crítico 5 %, EN QUE SE ALCANZA EL EQUILIBRIO FINANCIERO, es decir, en que el gasto se corresponde aproximadamente con los ingresos obtenidos en los premios. Hasta ahí es relativamente fácil con cualquier programa, incluso con los más simples, obtener las cifras de la tabla. Pero a partir de ahí, la eliminación de columnas se complica, y entonces sí que es posible decir que corre paralela a la eliminación de premios. Y esa es la gran dificultad de un sistema inversor aceptable en Quinielas.

Lo que he logrado con el sistema OMEGA es que las columnas se reduzcan CINCO veces (de 5 % a 1 %) è (ver la última línea de la tabla anterior), y que en cambio la posibilidad de premios sólo se reduzca en TRES veces (de 60 % a 20 %). Es decir, y éste es el secreto del sistema, CON EL 1 % DE LAS COLUMNAS ACCEDEMOS AL 20 % DE LOS PREMIOS DE QUINCE.

Con esa reducción, 0BTENEMOS UN SISTEMA DE INVERSIÓN MUY RENTABLE, puesto que los premios obtenidos superan con creces al gasto realizado. Hay que resaltar que el 20 % de premios de quince representa unos 8 por temporada (un premio de quince cada cinco jornadas, de media). Ello es posible por la utilización al ciento por ciento de los programas de reducción de columnas existentes en el mercado y por el alto rendimiento de una combinación de columnas renovada y actualizada año tras año, que hacen posible tales resultados. Tengo que hacer constar que el sistema actual, aun siendo similar al original, está perfeccionado, utilizando sólo la mitad de columnas del original, con resultados similares, como puede comprobarse en los anexos. Y también se puede observar cómo cada año he reducido el número medio de columnas, pero manteniendo aproximadamente el mismo potencial de obtención de premios. Esta circustancia hace más segura la inversión, y a la larga aumenta la rentabilidad, al utilizar menos capital inicial.

DIFERENCIA CON LAS PEÑAS CLÁSICAS

¿Cúales son las diferencias fundamentales entre las peñas usuales que existen en toda España y el sistema que utilizo? LA DIFERENCIA FUNDAMENTAL ESTRIBA EN LA UTILIZACIÓN DE LOS PROGRAMAS DE REDUCCIÓN DE COLUMNAS. Digamos que los programas actualmente existentes en el mercado (sólo hay cuatro o cinco a nivel profesional) posibilitan un uso muy extenso de los mismos, contando con la posibilidad de utilizar sus condiciones de mil formas diferentes. Si utilizamos esas posibilidades al 100 % estaremos muy cerca de una combinación casi perfecta. Las peñas existentes no llegan a utilizar ni un 5 % de toda esa potencia, como mucho. Cualquiera puede comprobarlo en las combinaciones que publican en los medios de comunicación. YO ESTOY UTILIZANDO CON EL SISTEMA OMEGA ALREDEDOR DE UN 80 % DE ESA POTENCIA, y por supuesto no publico mi sistema en ningún sitio. ¿Porqué sucede esto? ¿Porqué esta diferencia?

Simplemente porque la utilización de toda la potencia de un programa complejo REQUIERE UN TRABAJO INTENSO DURANTE MUCHOS AÑOS, en forma de recopilación de datos, tabulación, comparación, análisis, sistemática y programación. Todo eso junto proporciona un sistema rentable. Y eso es lo que he hecho durante los últimos tiempos, teniendo la paciencia suficiente durante varios años para poner a prueba el sistema utilizado, ya que incluso me ofrecí a probar el sistema bajo la supervisión durante varios años del presidente de la Federación Catalana de Despachos Receptores, señor Eduardo Losilla, de Barcelona, como así sucedió, LLEGANDO A OBTENER ALTOS RENDIMIENTOS CONTRASTADOS Y COMPROBADOS. Y no sé de nadie que haya hecho lo mismo, por tanto se trata de un SISTEMA UNICO, ORIGINAL Y MUY RENTABLE.

Otra diferencia importante es que EL SISTEMA OMEGA CUBRE LOS 15 PARTIDOS DEL BOLETO, cosa que no hace ninguna otra peña en toda España. Incluso las que invierten más de 30 millones semanales, no cubren ese partido, en realidad buscan el premio de 14 aciertos, si les sale bien el partido número quince es una cuestión de azar, por eso las peñas obtienen generalmente más premios de catorce que de quince. En el Sistema Omega sucede lo contrario, se obtienen más premios DIRECTOS de quince que de catorce, como puede sencillamente comprobarse de un vistazo en los anexos de premios. Y la diferencia de premios entre 15 y 14 aciertos es muy importante, POR ESO LA DIFERENCIA EN LA RENTABILIDAD Y EN LA REGULARIDAD ENTRE OTRAS PEÑAS Y EL SISTEMA OMEGA.


FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA

Bien, hasta ahora expliqué un poco por encima el sentido de la inversión quinielística. Ahora intentaré dar unos detalles prácticos. De hecho, el Sistema Omega utiliza menos del uno por ciento de las columnas posibles, alrededor de unas 100.000 columnas semanales, la cifra varía semana a semana, pero la tomaremos como media (no afectando este hecho a los datos que suministré hasta ahora). Al precio actual de 50 pesetas por columna, representa cada semana un gasto de cinco millones de pesetas (o ahora 30.000 euros).
Para el éxito del sistema, ES IMPRESCINDIBLE INVERTIR CADA SEMANA DURANTE TODA LA TEMPORADA, puesto que no sabemos en qué jornadas van a salir los premios importantes. Pero SÍ SABEMOS QUE SI LO HACEMOS CADA SEMANA, SIN EXCEPCIÓN, están garantizados (estadísticamente) unos 8 PREMIOS DE QUINCE durante toda la temporada, de media (y más del doble de PREMIOS DE CATORCE ACIERTOS, contando los que salen aislados o los que salen JUNTO al premio de quince).
Como ya comenté anteriormente, la cifra inicial para abordar esta inversión seriamente es la de 65 millones de pesetas, que corresponde a 13 jornadas. ¿Porqué 13 jornadas y no diez o veinte? Bueno, éste es un cálculo basado en las simulaciones efectuadas durante varios años. Hay que tener en cuenta que el sistema tiene una tasa de retorno de 0,7. Esto quiere decir que sólo con premios menores (sin contar columnas de quince o de catorce aciertos) se recupera el 70 % de la inversión. Por tanto, un cálculo elemental nos da los siguientes resultados;

65 x 0,7 = 45,5 (al cabo de trece jornadas habremos obtenido UN MÍNIMO de 45,5 mill.)
Volvemos a invertir estos 45,5 millones obtenidos con los premios menores, lo que da para 9 jornadas más:

45,5 x 0,7 = 31,8 (al cabo de nueve jornadas más habremos obtenido otros 31,8 millones)
De nuevo, volvemos a invertir los 31,8 millones obtenidos, otras 6 jornadas:

31,8 x 0,7 = 22,3 (al cabo de seis jornadas más un retorno mínimo de 22,3 millones)
Nuevamente, invertimos el retorno de 22,3 millones, otras 4 jornadas, etc, etc., y así seguimos hasta el f inal.

Y si sumamos el número de jornadas que hemos cubierto con los premios menores, resultan 39 jornadas. Es decir, CON UN CAPITAL INICIAL EQUIVALENTE A 13 JORNADAS CUBRIMOS DE HECHO TODA LA TEMPORADA. En una temporada completa, CON TODA SEGURIDAD, VAN A SALIR VARIOS PREMIOS DE QUINCE DE CUANTÍAS MUY ELEVADAS (o de 14 e incluso de 13, que muchas veces tienen cuantías elevadas, a veces incluso de más de 30 millones de pesetas), que NOS VAN A PROPORCIONAR DE HECHO LA RENTABILIDAD BUSCADA, porque el resto de premios lo utilizamos para continuar la inversión semanalmente.

Naturalmente, podría hacerse con un capital menor, que cubriese de entrada sólo 12, 9 o 6 jornadas, por ejemplo. Sin embargo, a cada jornada que bajáramos de 13 AUMENTARÍAMOS EL RIESGO GEOMÉTRICAMENTE, de manera que a partir de 8 jornadas para abajo podríamos hablar de un riesgo serio, difícil de asumir si queremos obtener pleno éxito. Y si sólo cubriésemos 3 o 4 jornadas de entrada, ya no se trataría de un “riesgo”, sino casi de un suicidio asumido, a no ser que en esas 3 o 4 jornadas saliera un premio importante, lo cual ya es una cuestión de azar. He calculado 13 jornadas porque representa un riesgo REALMENTE MÍNIMO. La posibilidad de descapitalización ES PRÁCTICAMENTE NULA (representa en teoría de probabilidades la posibilidad de no tener ningún premio de 15 o de 14 medianamente importante, cuando esperamos, estadísticamente hablando, sobre 25 - 30 premios (contando quinces y catorces) è es como si usted tira un dado 150 veces seguidas y no sale ninguna vez el uno, por ejemplo. Lo lógico es que salga unas veinticinco veces el uno, o cualquier otro número, puede usted hacer la prueba, ya que la probabilidad de aciertos por tirada es de 1/6, en el caso de los dados. Quizás después de una tanda de 150 tiradas, le salga el uno 30 veces, en otra tanda le saldrá 15 veces, pero que no le salga ni una vez es tan difícil que LO DESCARTAMOS A EFECTOS PRÁCTICOS). Y LA COLUMNA QUINIELÍSTICA, EN EL SISTEMA OMEGA, SE COMPORTA A TODOS LOS EFECTOS COMO CUALQUIER SISTEMA ESTADÍSTICO (añadiéndole, eso sí, el FACTOR LÓGICO, que cuenta otro tanto).
 
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